miércoles, 30 de octubre de 2013


Dinámica número 1

En la primera dinámica que realizamos el día de hoy en el salón de clases tuvo que ver con la lectura de Chris Argyris  “Conocimiento para la acción” Una guía para superar los obstáculos del cambio en la organización.
En donde primero nos hicieron formar cinco equipos con cinco integrantes o seis. Después nos otorgaron cargos a cada uno de los integrantes de los equipos conformados. Los cargos eran el de observador, secretario, presidente, capataz,  y el de los obreros.

 La actividad consistía en formar una organización funcional, y recrear un producto lo más parecido posible a lo que había afuera del salón. En donde el observador tenía que salir del aula cada determinado tiempo e idear  la manera correcta de comunicar con su lenguaje corporal lo que había afuera. La tarea del secretario era interpretar lo que el observador quería decir sin ningún tipo de comunicación oral, en el equipo me tocó ser la secretaria, y la verdad fue un poco difícil interpretar lo que el observador me quería decir mediante señas, ya que él no podía hablar ni escribir.  

En el primer intento pude adivinar que había una mesa con un trapo encima, me tomó aproximadamente 10 minutos. El observador tuvo que salir varias veces del salón para que pudiera decirme los detalles de lo que se encontraba fuera del salón. Mediante muchas señas, y tras haber adivinado mucho descubrí que habían fichas de dominós amontonadas en la mesa con la leyenda de “Brandi Don Pedro” en la parte trasera de las fichas.

 La tarea del presidente era verificar que todo estuviera bien y otorgar su firma tras haber concluido el dibujo de lo que quería decir el observador.
 El capataz ordenaba a los obreros que se apuraran a realizar su trabajo y ver que fueran eficientes. Y el trabajo de los obreros era producir o recrear el trabajo que el secretario había hecho.

 Si comparo a una empresa con el equipo que hicimos en el salón, me doy cuenta que la comunicación dentro de las empresas es muy importante, ya que si la información no es pasada de manera correcta a los demás trabajadores se pueden generar conflictos internos que puedan afectar la creación de los productos.

En la actividad hicimos uso del conocimiento que poseía  nuestro observador sobre el objeto desconocido para nosotros que estaba fuera del salón para que de esta manera pudiéramos ejecutar una acción, que en este caso fue el de la creación  algo similar a lo que se encontraba fuera del salón.

 Mediante la acción implementamos las ideas de nuestro observador, en este caso nuestra acción fue plasmar el conocimiento que el observador tenía  acerca del objeto desconocido para el resto del equipo.

En el proceso de la acción nos enfrentamos a uno de los dos dominios de la acción que es el que abarca el de las situaciones perversas que son las que resultan perturbadoras o amenazantes, que son contraproducentes ya que no fueron acciones efectivas que lograron un resultado deseado. En este caso fue la difícil comunicación, el método que estábamos empleando no era efectivo para lograr una acción deseada.

Seguidamente implementamos un cambio en el proceso de comunicación ya que mientras el observador intentaba comunicar lo que había observado el secretario (Yo) intentaba dibujar al mismo tiempo que veía al observador.  Ese proceso no podía seguir así ya que no tenía una acción efectiva, por lo tanto no podía persistir.  El cambio que implementamos fue dejar que el observador se comunique primero y que el secretario dibujara después.
Mediante detectar el error y corregirlo en la comunicación que teníamos como equipo llegamos a un aprendizaje. Con el aprendizaje obtenido codificamos la acción efectiva, de ese modo la pudimos repetir con precisión las veces que fue necesario.

Hecho lo que acabo de mencionar nos fue más fácil seguir con el proceso de comunicación entre el observador y el secretario. Cuando finalmente se logró lo que el observador percibía dimos por terminado el proceso de comunicación entre el observador y el secretario, para que así el presidente pudiera avalar lo que habíamos realizado, que en este caso fue el dibujo de lo que había fuera el salón.

Tras haber obtenido la firma y la aprobación del presidente, el dibujo fue entregado al capataz que tenía que llevarlo con los obreros y supervisar que estos  le hicieran los detalles finales al trabajo, para que de esta manera lo pudiéramos entregar.

Mediante esta actividad me pude dar cuenta de lo importante que es la comunicación dentro y fuera de las empresas. Dentro, porque si los empleados de una organización no se comunican bien, los procesos de producción, acción y aprendizaje no pueden llevarse a cabo de manera fluida y eficaz. De esta manera los errores se hacen presentes y ponen en riesgo a las organizaciones. Pero un error no es tan malo, ya que un error puede generar un conocimiento y por lo tanto aprendizaje para que no se vuelvan a repetir.


Dinámica número 2.


La segunda dinámica consistió en formar un círculo en el centro del salón, después de haber salido y ver lo que había fuera del salón que era una mesa, con un trapo en uno de sus lados con fichas de dominós revueltas, unas con la parte que tenían sus números visibles y otras volteadas con la leyenda de “Brandy Don Pedro”  a lo largo de la mesa (Dinámica número 1).

En dicho círculo mis compañeros y yo estábamos abrazados de manera que nos movíamos hacia donde indicara el maestro, izquierda o derecha, a la velocidad que él dijera.  Este círculo era la simulación de un barco, y al movernos de lado a lado representábamos el lado hacia donde nos llevaba la marea y la velocidad con la que nos arrastraba. Llegamos al punto de ir muy rápido hacia un lado, simulando que habíamos caído en un remolino.
Pero en el barco había un problema, y era el de tener que seleccionar a una persona unánimemente para tirarla por la borda.


Para el proceso de la  selección de  la persona, cada uno de los que estaban a bordo del barco tuvo que dar un buen motivo y especificar las acciones que producirán quedarse en él y no ser arrojado al mar.

Cada uno de nosotros tuvo que ser muy específico en el motivo que tuvo que dar para que se pudiera quedar a bordo, tuvimos que dar un conocimiento aplicable que sirviera para toda la tripulación  presente.

Para poder realizar una acción, primero tuvimos que escuchar a cada uno de los tripulantes del barco, de esta manera estábamos teniendo un conocimiento previo para poder realizar o implementar la acción que era la de tirar a alguien por la borda. Este proceso es llamado investigación para la  acción. En el proceso de elegir a la persona que sería arrojada al mar, como tripulación decidimos democráticamente.

El tripulante que fue arrojado por la borda no tuvo un buen argumento para asegurar su estadía en el barco, ya que tocó un tema que a las mujeres no les agradó (Sonó muy machista en su argumento)  y al ser la mayoría de la tripulación mujeres, tuvo que ser arrojado.
Tras haber sido arrojado del barco el tripulante se sintió mal, recapacitó y cambió su argumento a uno más funcional que pudiera ser aplicado en el barco.

Dicho tripulante tal vez cometió un error en su argumento, pero como había mencionado antes en la actividad número uno, se debe contar con un conocimiento previo ya sea en este caso el de una consecuencia para poder cambiar y aplicar un cambio, acción o en este caso un buen argumento para poder permanecer a bordo del navío.

El tripulante se encontró con una situación perversa, que le resultó perturbadora o amenazante después de haber sido arrojado del barco con lo cual se le produjo un conocimiento para que de esta manera pudiera enmendar su error.

Puedo añadir que el aprendizaje que tuvo mi compañero  estuvo relacionado con la acción que en esta ocasión fue dar un argumento para permanecer a bordo del barco no pudo cubrir plenamente la riqueza y la unicidad de la situación acontecida.  Se le presentó una brecha entre el conocimiento que tenía y entre el que se le requería para que pudiera dar un argumento efectivo en la situación que se le presentó.

Para que la brecha del conocimiento que se le presentó se pudiera cerrar, fue necesario que pudiera aprender sobre el contexto en el cual estaba presente.

Cuando finalmente la brecha  del conocimiento que se le presentó se cerró, aparentemente era improbable que la acción que iba a implementar fuera la adecuada, ya que la mayoría  de los contextos y situaciones en las que nos vemos implicados están en continuo cambio, él no sabría si íbamos a reaccionar de la manera que esperaba cuando finalmente haya rediseñado la acción o argumento a decir.  En este proceso hay una continuidad entre la gran necesidad de control de las acciones que realizamos y las de los demás. 
 De esta manera y tras haber dicho un mal argumento se le debió haber codificado una acción efectiva, o en su defecto las palabras correctas para permanecer a bordo del barco.


Un error también significa aprendizaje. 

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